Hay ingredientes que casi siempre están en la cocina y que, además de usarse para dar sabor a las comidas, forman parte de preparaciones caseras que han pasado de generación en generación. El laurel y la canela son dos de ellos.
Cuando aparece esa sensación de pesadez después de haber comido más de la cuenta, muchas personas recurren a una sencilla infusión preparada con estos dos ingredientes. Es una bebida aromática, caliente y muy fácil de hacer en casa.
El laurel es conocido principalmente como condimento para sopas, guisos y carnes, pero también se utiliza para preparar té. De hecho, el laurel tiene una larga historia de uso tradicional relacionado con la digestión y las molestias estomacales.
La canela, por su parte, aporta el aroma y sabor característico de esta preparación. Juntos forman una de esas recetas sencillas que explican por qué nuestras abuelas podían encontrar tantos usos diferentes para lo que tenían guardado en la cocina.
RECETA DE TÉ DE LAUREL Y CANELA
Ingredientes:
- 2 hojas de laurel secas
- 1 trozo pequeño de canela en rama
- 1 taza de agua (aproximadamente 250 ml)
Preparación:
- Coloca el agua en una olla pequeña y llévala al fuego.
- Cuando comience a hervir, agrega las hojas de laurel y la canela.
- Reduce el fuego y deja hervir suavemente durante unos 5 minutos.
- Apaga el fuego, tapa la olla y deja reposar la infusión otros 5 minutos.
- Cuela la bebida para retirar completamente las hojas de laurel y la rama de canela.
- Sírvela caliente o tibia.
Una taza es suficiente para disfrutar de esta preparación tradicional. Las hojas enteras de laurel deben retirarse antes de beberla, ya que son rígidas y difíciles de masticar y digerir.
¿POR QUÉ SE PREPARA DESPUÉS DE COMER?
El té de laurel se ha utilizado tradicionalmente para acompañar la digestión y aliviar molestias estomacales. Por eso muchas personas prefieren tomar este tipo de infusión después de una comida abundante.
Sin embargo, es importante diferenciar tradición de tratamiento médico. Esta bebida no debe presentarse como una cura para problemas digestivos ni sustituye el tratamiento de una enfermedad. Si la hinchazón, el dolor abdominal o las molestias después de comer aparecen con frecuencia, son intensas o empeoran, conviene consultar con un profesional de la salud.
También es importante no excederse pensando que una preparación más concentrada funcionará mejor. En los remedios caseros, más cantidad no significa necesariamente más beneficio.
Y quizá ahí está parte del encanto de esta receta: dos ingredientes extremadamente comunes, una taza de agua y una preparación que lleva generaciones apareciendo en las cocinas.