El dolor y la rigidez en las articulaciones pueden convertir movimientos tan sencillos como levantarse de la cama, caminar o subir unas escaleras en una verdadera molestia. Y entre los alimentos que han llamado la atención de los investigadores aparece una fruta pequeña y de intenso color rojo: la cereza ácida.
También conocida como tart cherry o cereza Montmorency, esta fruta contiene antocianinas y otros compuestos vegetales que han despertado interés científico por sus posibles efectos relacionados con la inflamación y diferentes molestias articulares.
Pero hay algo importante: las cerezas ácidas no son una cura para la artritis ni sustituyen ningún tratamiento médico. La investigación disponible ha encontrado algunos resultados interesantes, pero no todos los estudios han llegado a las mismas conclusiones.
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Cómo preparar una bebida casera de cerezas ácidas
Si quieres incorporarlas a tu alimentación, puedes preparar una bebida muy sencilla en casa.
Ingredientes:
- 1 taza de cerezas ácidas frescas o congeladas, sin hueso y sin azúcar añadida
- 1 taza de agua
- Hielo, opcional
Preparación:
Lava bien las cerezas si son frescas y retira los huesos. Colócalas en una licuadora junto con el agua y procesa hasta obtener una bebida uniforme.
Puedes consumirla inmediatamente y dejar parte de la pulpa en lugar de colarla. Si utilizas cerezas congeladas, revisa la etiqueta para asegurarte de que no tengan azúcar añadida.
¿Qué tienen de especial las cerezas ácidas?
Su intenso color rojo proviene, en parte, de unos pigmentos vegetales conocidos como antocianinas, pertenecientes a la familia de los polifenoles.
Estos compuestos son una de las razones por las que las cerezas han sido investigadas en relación con el estrés oxidativo y la inflamación.
También existen investigaciones sobre el consumo de cerezas y las molestias articulares. Sin embargo, la evidencia todavía no permite afirmar que beber cereza ácida trate o cure la artritis.
¿Cuánto se debe tomar?
Aquí existe un detalle muy importante.
Los estudios científicos no utilizan necesariamente esta receta casera. Las investigaciones han empleado diferentes presentaciones de cereza ácida, incluyendo jugos y concentrados, y las cantidades tampoco son siempre iguales.
Por esa razón, no sería correcto presentar una cantidad determinada de esta bebida como una “dosis” para combatir el dolor articular.
Esta preparación debe entenderse simplemente como una manera sencilla de incorporar cerezas ácidas a la alimentación.
¿Dónde puedo leer más sobre las cerezas y las articulaciones?
La Arthritis Foundation incluye las cerezas entre los alimentos estudiados por sus posibles efectos relacionados con la artritis y explica parte de la investigación disponible. Puedes consultar la información directamente en Arthritis Foundation.
También puedes consultar investigaciones científicas sobre cerezas ácidas y sus posibles efectos a través de PubMed, la base de datos de literatura biomédica de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos.
Un detalle importante antes de probarla
Una bebida preparada con fruta también contiene los azúcares naturalmente presentes en ella. Además, algunos jugos y concentrados comerciales pueden contener azúcar añadida.
Si tienes diabetes, enfermedad renal, sigues una dieta específica o utilizas medicamentos para alguna enfermedad crónica, conviene consultar con un profesional de salud antes de incorporar grandes cantidades de jugo o concentrado de cereza a tu alimentación habitual.
Y si tienes dolor articular persistente, hinchazón, enrojecimiento, calor en una articulación o dificultad importante para moverla, un remedio casero no debería retrasar una evaluación médica.
Las cerezas ácidas son una fruta interesante y existe investigación sobre sus compuestos y posibles beneficios. La clave está en disfrutarlas como parte de la alimentación sin convertir un alimento prometedor en una supuesta cura milagrosa.